miércoles, 22 de julio de 2015

Lo que aprendí escuchando a... Javier Olivares

Javier Olivares en su charla.
Aunque pueda parecer que esta entrada tiene poco que ver con el mundo de la educación, lo cierto es que escuchar a Javier Olivares, guionista de series como Isabel y showrunner de El ministerio del Tiempo  me ha hecho pensar mucho en la labor docente.

Javier Olivares estuvo presente en la III edición del Cinefan Festival que se celebra en Úbeda y en su charla, además de explicar el backstage de una serie de televisión, habló mucho de su trabajo como guionista.

Una de las cosas que más fácilmente podría ser exportada al mundo de la educación es la manera que tiene de explicar su trabajo. En series como Isabel, dónde la documentación es fundamental (de hecho había un historiador en la sala que aseguraba que no le encontró ningún fallo), Javier hablaba de lo importante que es no sólo tener una buena documentación, sino una buena manera de presentarlo: la creatividad (esa de la que tanto nos habla Ken Robinson) que ayuda a presentar esos datos como si fluyeran hacia el personaje no que lo atropellen. ¿No deberían enseñarnos así historia en el instituto? Una serie de personas a las que les pasan cosas... no una lista infinita de fechas y datos sin relación (porque sí, yo me lo estudié así).


Sin embargo, y como profe (algún día espero) de idiomas, me hizo reflexionar mucho su consideración acerca de El Ministerio del Tiempo. Me imagino que casi todos habéis visto MdT, pero por si hay algún despistado os resumo brevemente el argumento. Tres funcionarios (sin oposición, ejem) de distintas épocas atraviesan puertas del tiempo para conseguir que la historia sea la que fue, evitando otros personajes la alteren. ¿Es una copia de Doctor Who o cualquier otra serie por el estilo? No. ¿Y por qué?  MdT es una serie llena de giros y recursos españoles: el estereotipo de la improvisación, Curro Jimenez, Rosendo…

Personajes de El Ministerio del Tiempo. RTVE.
No creáis que me he ido por los cerros de Úbeda hablando de la serie. Cuando enseñamos una lengua, no sólo enseñamos su estructura,  sino que estamos trasmitiendo su cultura también. ¿Acaso tiene sentido en español decir que te sientes azul cuando estás triste? ¿Por qué todos sabemos que Halloween es el 31 de octubre y San Patricio el 17 de marzo? ¿Por qué sabemos quien en Dolly Parton o Coronation Street? Básicamente todos los profes de inglés han ido introduciendo la cultura anglosajona a través de sus clases. Poco a poco, con ese término de “globalización” (o ese que es mejor todavía de glocalicazión) se han ido diluyendo la cultura más local para vestirnos con la de los demás. Si a día de hoy fuera profe de ELE, creo que besaría cada uno de los  capítulos de la serie por ser tan españoles, por servir cómo elemento de trasmisión cultural. En mi cabeza corrían ideas de Unidades Didácticas con el MdT cómo excusa (creo que alguien debe estar hiper feliz de que no trabaje, porque ya me veía haciendo “La Biblioteca de Amelia Folch” y buscando ejemplos de catáforas y demás recursos en los capítulos ).

PD: Esto si es irme por los cerros de Úbeda, pero recomiendo escuchar “El consulado del tiempo” una sección de A vivir que son dos días verano de la Ser en la que Javier Olivares y otros historiadores hacen “historia ficción” y que me ha servido para entender súper bien la historia actual… mejor que aquel desbarajuste de fechas que me estudié en bachillerato…