Me sorprende mucho la facilidad con la que la gente dice “Quiero
tener acento nativo cuando hablo inglés”… ¿Nativo de dónde? ¿Reino
Unido? ¿Nueva Zelanda? ¿Jamaica? ¿Estados Unidos?
En
todos esos países el inglés es la L1, por lo tanto.. todos sus acentos
son nativos… ¿Aceptaría esa gente que quiere “inglés nativo” un inglés-
indio? Tengo casi claro que la respuesta es no.
Aunque
el acento y la entonación se pueden aprender por imitación, lo cierto es
que siempre he pensado que el acento al igual que las “muletillas” y
todas esas pequeñas expresiones que son únicas, son pertenecientes a la
persona… conforman su idiolecto y evolucionan con la persona.
Eso
también nos lleva al apasionante y disputado mundo de la pronunciación.
Todo el mundo quiere tener una RP tan bonita como falsa..¡¡si ya ni la
reina de Inglaterra habla así!!
Una
pronunciación adecuada es imprescindible, pero no deberíamos
obsesionarnos con ello. Lo importante cuando se estudia una lengua es
comunicarse, hacerse entender vamos. La perfección en una lengua no
existe… ni a nivel de L1 ni a nivel de L2.
Obsesionarse
con conseguir una pronunciación perfecta (o lo que es mucho peor con la
de nuestros alumnos) lleva a una sobre-corrección que es ante todo
desmotivadora.
Una pronunciación incorrecta lleva a la incomprensión del mensaje… una
sobre corrección en busca de la pronunciación correcta lleva al silencio
del aprendiz… así que ¿dónde está el término medio?

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