Hace
unos días que circula por internet este artículo en el que se habla de la
posibilidad de que un español sea mejor que un nativo como profesor de inglés.
Me gustaría analizar las razones por las que estoy de acuerdo, o en desacuerdo,
con este artículo.
En
primer lugar, analicemos el titular, se habla de “profesores” y esto es
importante. Durante años, cientos (o miles) de personas angloparlantes se han
lanzado a dar clase de inglés sin formación didáctica ninguna. Mecánicos,
profesores, amas de casa o economistas que sólo por su nacionalidad eran
acogidos como docentes. Afortunadamente este fenómeno se está erradicando poco
a poco y aunque la formación inicial de cualquier persona, en casi todos los
lugares de trabajo se les pide formación complementaria en didáctica. Aun así,
me gustaría que se tenga en cuenta una cosa: no es lo mismo saber inglés que
saber enseñar inglés. Un niño y un adulto aprenden de forma diferente. En eso,
maestros, licenciados y graduados en educación llevan la delantera: Muchas horas
de estudio de metodología y didáctica los hace expertos en el tema. Es cierto
que expertos teóricos pero tienen un conocimiento de base de los problemas a
los que se enfrentan.
En
segundo lugar, se habla de “españoles” (ya que el artículo está escrito en
España). Esto es importante por una sencilla razón, cada idioma tiene unas
características sintácticas, morfológicas, sintácticas, etc propias. Al
aprender una nueva lengua, estas características pueden ser similares u
opuestas a las de la nueva lengua. Lo importante se encuentra en que un
profesor español que ha aprendido inglés ha encontrado esas dificultades y ha
desarrollado estrategias para superarlas. ¿Es suficiente con un nativo
angloparlante que ha aprendido español para encontrar los mismos errores? Sí y
no. Empezaremos por el no. Las dificultades son propias de la lengua y cada
hablante se encontrará con unas, probablemente sean parecidas pero no iguales.
Sin embargo, hay catálogos de inferencias (traspasos negativos) y trasferencias
(traspasos positivos) entre lenguas.
Con
esto no quiero favorecer a unos sobre los otros sino que lo que pretendo es que
se considere a ambos por igual. Aunque un nativo tenga más conocimiento léxico,
dependerá de la formación del no nativo; el profesor español puede tener más
conocimientos didácticos pero sin un adecuado conocimiento de la lengua poco
podrá hacer. Considero que el ejercicio de la actividad docente es algo serio y
en el que la formación continua a lo largo de toda la vida es importantísimo.
Y si
va a elegir profesor de idiomas, no priorice al nativo como si tuviera la
verdad absoluta, considere que un no-nativo “ha sufrido” lo que usted va a
sufrir y puede que le ayude tanto o más que un no- nativo.